sábado, 30 de noviembre de 2013

Una del Oeste (Sierra Calderona)


Calderona Forever Chaparral from Diego on Vimeo.



Hoy toca retrotraerse en el tiempo, hacia una época donde todavía existían grandes manadas de búfalos y pueblos indios libres, pero una época que sería efímera. Pues la mano del hombre cambio un paisaje natural para convertirlo en una industria mundial, que con los años cambio el planeta.
El Oeste, el lugar donde un hombre podía mirar hasta más lejos y no ver otra cosa que no sea tierra y cielo, un lugar peligroso pero libre y donde era posible construirte tu propio destino.
En esta época no encontraremos tertulias políticas, sólo hacía falta dos hombres enfrentados en una calle desierta, desafiándose con la mirada, las manos en el aire a la altura de la cintura dispuestas a desenfundar con mayor rapidez que el adversario, así es como en realidad se afrontaban los problemas, tomándose la justicia por cuenta propia.
Era la mañana más fría del Otoño, y Ocho Hombres partieron con el convencimiento y la necesidad de cruzar la sierra Calderona, predispuestos a rodar por caminos ya explorados en sus viajes, y  otros caminos por descubrir. Pues en esta sierra muchas son las alternativas pero pocas las conocidas.
En la expedición al lejano Oeste (aunque en este caso es más una expedición al este, pues la ruta empieza en Portaceli y va dirección al Mar), se reunieron:

Justo "El Mangueras"
Jose Manuel "El Secuaz"
Jose "El Abajadero"
Toni "El Vendepiedras"
Fernando "El Diligencias"
Diego "El Cagaprisas"
Escri "El Amagaconejos"
Miguel "El Retratauras"

No ofenderse por los apodos por favor, pues son improvisados y sin ánimo de hacer daño.
Con esta caterva de energúmenos había que conseguir descender por sendas imposibles, y subidas de vértigo, para almorzar en la cantina del Xaparral sin desenfundar los revólveres y acabar como en el Álamo.
Todo comenzó saliendo de la zona de Portaceli, desde donde por unos kilómetros iban a enfrentarse primero a una senda y a unos caminos, los cuales no se encontraban en muy  buen estado, así entraron en calor, y luego seguir subiendo por un camino con buen firme hasta la fuente de Potrillos.
En este momento, comento el Mangueras que tenían la posibilidad de hacer una senda técnica en la que podían acabar con los huesos en el suelo, y cuatro de ellos decidieron  probar suerte, cosa que el resto al ya conocerla no tuvieron el valor y sobretodo la demencia de volver a repetir. Pues la senda pese a no ser muy complicada en su conjunto tiene algún paso que ojito.
Pasado esto bajaron hasta la población de Serra donde los habitantes a nuestro paso entraban despavoridos a sus casas, para atrancar sus puertas y ventanas. Todo esto era un temor infundado, pues nada más lejos de la realidad, ya que nuestros cuatreros no eran ni más ni menos que  parte de la famosa banda del Jodido Repecho, a la cual solo le interesaba la exploración que no explotación de nuevos territorios.
Pasado Serra siguieron adelante en dirección a un castillo ya despoblado que corona la montaña más próxima a la población, pero sin llegar arriba se desvían para buscar una camino alternativo que les hizo descender al barranco del sabater, para luego volver a subir dirección al camino de Serra a Segart.
En el momento de enlazar con el mencionado camino, los Jodidos deciden separarse para poder afrontar la ruta con mejores condiciones, pues esto terminaría siendo el modus operandi de la aventura. En este tramo el Mangueras y el Secuaz, encaminaron sus monturas en dirección a la cantina, para así evitar la dureza de la bajada y la subida que les esperaba al resto del grupo, cosa que más tarde el Diligencias le echaría en cara hasta casi llegar a las manos, pues ya se sabe que en el lejano Oeste para qué discutir si puedes pelear.
Pues así fue y el resto bajo por una senda muy pedregosa en un principio que se convertiría en paso excelente para descender el barranc del Salt, llegados al Salt empezaron los problemas, la cadena del Vendepiedras se engancho pero sin más complicación fue solucionado y a seguir con la bajada, llegaron una zona donde los primeros pobladores que llegaron con sus caravanas, se asentaron creando lo que en la actualidad conocemos por chaleteros.
Terminada la bajada empezaron a subir, no sin antes perder al Amagaconejos y al Abajadero, los cuales tuvieron que volver a buscar. Y empezaron con la dura subida de la jornada unos 7km de distancia con pocos descansos, subida por la que también dio tiempo a pinchar, volver a pinchar, e incluso por el grupo de el Cagaprisas el Diligencias y el Vendepiedras, volver a bajar un tramo hasta encontrarse los seis juntos de nuevo y ver que el descenso había sido en vano.
Nuestros jinetes se encontraron a otro vaquero que andaba subido a un animal llamado caballo, para ellos algo harto extrañado pues los jodidos repecheros pioneros en esto de la monta preferían surcar las montañas a lomos de sus BTT, como ya hacían la mayor parte de jinetes.
Salieron por fin a un camino asfaltado un material que para la época no era muy conocido pero que hace volar a sus monturas, para llegar en un abrir y cerrar de ojos a la cantina.
Ya en el Xaparral todos se unieron en un festín de bocatas cerveza y cremaets, para así poder contar sus aventuras y hacer más grande el nombre de esta caterva de forajidos.
Bajaron a la salida del Xaparral con una velocidad extrema por un camino algo roto hasta llegar casi a Serra, pero en esta ocasión evitarían el asfalto dirigiéndose por caminos y pasando por la font de l'Umbria, pasada la fuente llegaron a una senda de fácil y divertido paso, la senda romana.
-"Hostia se me va de las manos no se pueden mezclar sendas romanas con el lejano Oeste, vale digamos que todo paso en el cercano Oeste".
Pues esto era casi el fin los integrantes de estas tropelías se disponían a pasar de nuevo por Serra, y en esta ocasión si que habría una separación final, pues la mayoría del grupo liderados por el Cagaprisas que por causas mayores en el día hoy era el más interesado en terminar la aventura, y así los seis descendieron rápidamente para llegar a Portaceli.
El Abajadero y el Retratauras desde Serra cogieron caminos de subida para llegar de nuevo casi a la font de Potrillos, y bajar por su conocida senda la de Potrillos, una senda que hizo las delicias de los dos cuatreros que con habilidad descendieron si tocar suelo.
Pasada esta, siguieron la bajada y se encontraron con una senda bastante larga y limpia, que les adentro en un bosque de pinos del cual salieron para cruzar hasta un pequeño cortafuegos, que a saltos descendieron a gran velocidad.
Los dos terminaron su ruta y comprendieron que los tiempos de cambio como fue el lejano Oeste, en mayor o menor medida en el que ahora nos encontramos, la vida va a tanta velocidad, que dentro de lo posible es mejor parar y aprovechar cada uno de los momentos que esta nos ofrece.
En esta aventura haríamos el típico cartel para esos forajidos que no pudieron estar con nosotros que pusiera.

-WANTED-
Paula, Carmelo, Jose Luis, Héctor, Jose, Israel, Javier, Jaime..., y alguno más de los que nos han acompañado en alguna de nuestras rutas.






















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Descargar ruta en Wikiloc (Lonchero) 
Descargar ruta en Wikiloc versión final rapido (Diego.v) 

3 comentarios:

MotiBiker dijo...

Os ha quedado una ruta de lo más completa. La que aquí llamas "Senda del Salt" es la que se conoce como "Senda del Meliquet" por ser el Barranco del Meliquet el que recorre. La "Senda de la Romana" no la conocía y el resto es lo que suelo hacer por PortaCoeli siempre que me quiero divertir un poco! Ánimo y levantar el ritmo que os vais a poner muy fuertes!
Ah, y pasar por Potrillos y evitar la pared por el atajo largo NO SE HACE!

Diego Vivo Gomez dijo...

grandisima, cronica, ,grandisimo video y que decir que la ruta y la compañía, te ha salido redondo Miguel, jajaa todavia me estoy riendo.
Pon mi video cuando puedas.
Como esta quiero todas las rutas.
Saludos

Diego Vivo Gomez dijo...

Y lo de la senda del meliquet es bueno saberlo Motibiker porque nos encanto a todos, imagino que habran muchisimas mas asi por la Calderona y todo es cuestión de explorarla bien.